Partiendo de la base que una persona normal no escucha a D. Kabalevsky, Shostakovich y mucho menos a Dargomyzhski , podemos hacernos una idea de que cuando hablamos der Theo, nos enfentamos a un semiser, fenómeno de la naturaleza de difícil estudio y más difícil comprensión.

En esto básicamente, radica nuestro más sincero odio a este humanoide.

Cuenta el afamado historiador alemán Aly Götzaly, que las primeras palabras der Theo fueron : " Rayos, ginecólogo de la seguridad social !!!! Sepa usted que me ha infligido un dolor digno de los mismísimos prisioneros judíos de Mauthausen-Gusen al sacarme del vientre materno !!!!!" y seguidamente pidió amablemente un biberón de Louis XIII Black Pearl y un habano (Theodorín - que así lo llamaban de shiquenino - consideraba el acto de beber leche directamente de un pecho humano una ordinariez).

Y es que el niño salió así de fábrica. Cuentan que el padre y la madre lo dieron en adopción a los pocos años (los suficientes como para odiar profundamente a Chestov, Jürgen Habermas y Jakob Böhme - debido a que se sabía de memoria todos los pensamientos filosóficos de estos sujetos y recitaba distintos fragmentos sus obras en voz alta durante todo el día).

Su niñez transcurriócon más pena que gloria. Theodoro - que así lo llamaban en su adolescencia - al no poder tener relaciones ni intimas ni públicas, con ningún otro ser de su misma especie (entre otras cosas porque Theo es único en la suya) se dedicó al estudio intensivo de los grandes arquitectos (Santiago Calatrava, Norman Foster, Tadao Ando,... no seguiré, todos estos son de sobra conocidos), culminando su etapa juvenil con la obtención de la calificación Cum Laudem en arquitectura.

Una noche, siempre según la biografía del sueco Claes-Göran Wetterholm titulada "Theo, el culmen de la certeza" , Theo se enamoró perdidamente de X (normá..... su órgano reproductor presentaba solladuras de dudosa procedencia). Theo, siguiendo un plan de acercamiento fríamente calculado, y después de emborrachar a X a base de sublimes cervezas Pivovar Klaster y Brouwerij Haacht , aprovechó un descuido de la bella dama e introdujo una pastilla de invención propia (no olvidemos que en sus años de orfanato se cultivo en el noble arte de la química) que la dejó rendida a sus pies, todo esto aderezado con su sofisticada oratoria y su amable retórica. Vamos, se puede afirmar sin temor a equivocarse, que la engañó (si no, ni modo que se hubiera llevado "el gato al agua").

Alfonso Philippot Abeledo autor de la última biografía (no autorizada) de Theo "Er Theo. Sus últimos pasos" afirma que actualmente se dedica a estudios y publicaciones de ensayos sobre arquitectura, y asegura que en sus ratos libres, y gracias a la perseverancia de X, está interactuando con la morrallilla que se mueve por los blogs con objeto de adquirir nuevos conocimientos del lenguaje callejero.

Ahora no me digan que no es para odiar a esta cosa salida de sabe Diox dónde, que además de martillearnos con sus ininteligibles comentarios, se permite el lujo de apuntarse al concurso del siglo y ni siquiera votar a sus en-perris y crá.

Rayos !!! Creo que ha sido el primer post que he escrito sin soltar ni unapalabra malsonante!!!!

Te odio THEO.... TE ODIOOOOOOO !!!!!