Se celebra en Sevilla una cumbre o una ostia de estas que se montan los gilipollas de los políticos de vez en cuando para parecer que están haciendo algo.

En fin, que vienen los de la OTAN a hablar de noséqué a Sevilla. Todo bien si no fuera porque me tocan los cojones y soy un afectado de esta reunión.

Yo comprendo que es importante que se celebren cosas aquí y que son ingresos para la ciudad, y todo el rollo que quieras, pero joder, tanto por culo no se puede dar. El público se mosquea y con razón.

De momento se han cortado los accesos a Sevilla. Sí, sí, no es que haya retenciones, es que se han cortado literalmente. 5 horitas me llevó ir de Córdoba a Sevilla el viernes.

Y lo peor es que la reunión es el jueves. No entiendo tanta presencia policial, tantos registros, tantos controles y tanta polla. Desde luego si estuvieran tan pendientes de la seguridad durante todo el año, no habría delincuencia fijo. Pero claro, a nosotros que nos den mucho por culo, sólo vigilan cuando viene La Gente Importante. Nosotros sólo somos los que les pagamos a ellos y los que tienen que estar callados y votar cada 4 años. Nada más. Simples gilipollas que no se merecen estar seguros. Ellos sí, nosotros no.

Totá paná. Al final estos políticos seguirán chupando de la teta gorda y no solucionarán nada. Eso sí, seguirán tocándonos los cojones a los pobres ciudadanos que después de currá tienen que aguatar 5 horitas dentro del coche para llegar a sus casas.