Ahora está muy de moda el bulling. Sí hombre, el acoso escolar. A ver, cómo decirlo para que me entiendan…… Ya está…… el cachondeo típico de toda la vida con los niños con gafas, gordos o empollones.

Miren pedagogos, estudiosos y demás gafapastas, el bulling ha existido y existirá toda la vida. Raro es la persona que no haya sido víctima del bulling en su más tierna infancia. Raro es el que no ha recibido collejas por parte de un compañero, o le han dado de lado cuando se elegían a los mejores jugadores para un partido de fútbol, baloncesto o para cualquier juego que implicara elegir a alguien entre la multitud. Nadie se ha muerto por eso, nadie está enfermo por eso, todos aprendimos a sobrellevarlo.

¿Qué pasa ahora? ¿Son los niños de mantequilla? ¿No son capaces de enfrentarse a los problemas que gentilmente les ofrece la vida? ¿Son más tontos ahora que antes?

Los niños pueden maltratar a los profesores, padres, adultos, vagabundos, pero no pueden dar collejas al compañero de clase porque claro, eso es bulling.

Creo que estos estudiosos sin ideas, no son capaces de erradicar el verdadero problema de autoridad que ellos mismos han creado con la incomprensible sobreprotección al menor en las escuelas – pobrecitos, no se les catea porque cogen depresión, pobrecitos pueden coger un trauma para toda la vida si se les expulsa de clase- y se centran en problemas que no los son o por lo menos, son bastante menores.

Cateen al que no estudia, castiguen al que no haga los ejercicios, expulsen de clase o del centro a los que se lo merezcan, fomenten la disciplina y el estudio en lugar de los grandes bananos, los tomates y las telenovelas, y dejen tranquilo a los niños con sus cosas de niños.

N.A - Antes de que me echen la bulla, diré que estoy en contra del acoso escolar, pero una cosa es eso y otra cosa – como creo que he explicado - una colleja, empujón o insulto entre niños