Parece ser que desde de la guerra fría, hasta la actualidad, se está utilizando la onda corta (8,4 y especialmente los 3 MHz) para radiar - sin razón aparente – cadenas de números aleatorios. Estas cadenas (estaciones) de números han sido investigadas concienzudamente y han hecho correr ríos de tinta a lo largo de todo el mundo.

Actualmente no cabe la menor duda –no veo otra utilidad aparente - que estas cadenas son usadas por los servicios de inteligencia para enviar mensajes – convenientemente encriptados - a agentes secretos que se reparten por todos los países.

El método parece bastante simple y algunos argumentan esta razón para desmontar la teoría del espionaje, aunque teniendo en cuenta ciertos detalles, es fácil caer en la tentación de ver ante si un verdadero juego de espías:

- La onda corta se puede escuchar en cualquier lugar con un simple compacto de onda corta, sin necesidad de que el agente secreto tenga que portar un sofisticado aparato de transmisión.
- Los mensajes se retransmiten diariamente y a todas horas – aunque hay horas con más tráfico de información -. Esto hace imprevisible un posible ataque o un mensaje especialmente importante - si sólo se transmitiera en determinadas ocasiones, el país que recepcionara la información estaría alerta-.
- El mensaje es encriptado con claves aleatorias de un solo uso, lo que imposibilita totalmente el descifrado. La única opción es que el enemigo encuentre el libro de códigos.

La contrapartida es que este sistema es unidireccional, el agente – que se sepa - no puede responder al mensaje.

La estructura de los mensajes radiados en todas las cadenas suelen seguir el mismo patrón. Pueden empezar con una señal de llamada – entre 2 y 10 minutos – incluso no es extraño oír una sintonía musical. Una vez hecha la llamada se emite un encabezamiento informando de la longitud del mensaje y posiblemente, la clave que se debe usar para descifrarlo. Una vez terminado el encabezamiento se pasa al mensaje propiamente dicho. El criptograma se difunde en grupos cortos – normalmente 5 cifras cada uno – entre los que se introduce una pausa para diferenciarlos. Para terminar, es común, que se repita el encabezamiento y –seguramente- un código que indique el final.

Para asegurarse que el mensaje llega a su destino de forma correcta, cada grupo de cifras suele ir duplicado o – también es muy común – que se repita el mensaje completo después de la primera lectura.

Los idiomas varían aunque normalmente son el inglés (E) , lenguas eslavas (S) y el alemán (G). Otras lenguas también son usadas (V) de las cuales el español es una de las predominantes. Se ignora porqué el francés está fuera de estas estaciones de números. El código morse es el más utilizado en la actualidad.

Las voces suelen ser mecanizadas usando cintas magnéticas y casi en su totalidad femeninas. Se da el caso de usar voces de niñas - The Swedish Rhapsody – (ejemplo de emisora que utiliza una sintonía musical como señal de llamada). (N.A. Esta da miedo !!!!!!!)

Pincha aquí para escuchar algunas de las emisoras de números más famosas.
Más información en : http://www.irdial.com/conet.htm